jueves, 10 de febrero de 2011

Crónicas mañicas 2

Si yo tuviera que elegir una bebida de todas para el resto de mis días por supuesto me quedaría con el vino, aunque mi primer trago cuando voy de cañas al mediodía suela ser una cerveza. ¡¡¡¡¡¡Viva el vino!!!!!
Un clásico, un comienzo de los de siempre; el camino comienza en la calle de la Libertad, estamos en el Tubo.
Y para empezar con buen pie cerveza de trigo malteada, casera y rica rica...es la una de la tarde y veinte minutos.
Una buena ballenita de "la ballena colorá" vamos un matrimonio entre pan tostado con pimientico verde... si señor.
Después una visitilla a la cueva del Aragón para tomar un buen vermouth con unos champiñones plancha, vamos lo único que sirve este bar.
Antes de llegar a la taberna Doña Casta a tomar tan famosas croquetas, hicimos una paradita en el bar texas un clásico de la casta más casta de toda Zaragoza. Famoso por sus patatas bravas, y por la falta de higiene en su local me imagino. Bueno, las bravas dejemoslo... si vais que sea para ver a los dueños son unos viejitos muy majos y se merecen una buena jubilación.

Luego unas croquetas de boletus del doña casta, buenas sin más... yo soy de la opinión personal de que las croquetas son un aperitivo muy sobrevalorado, y es que las croquetas deberían estar buenas o muy buenas siempre, coño que son unas croquetas, que es la cosa más sencilla de hacer de la cocina española.
Eso sí la tortilla de patatas no lo es tanto.

Después una de cigalas de la huerta (ajetes a la plancha vamos) en el Pascualillo con un buen vino de Campo de Borja...y para no quedarnos con las ganas una ración de longaniza a la plancha.
Después un par de vinos en bodegas Almau para tapear una anchoa reina, (que por mi parte se puede quedar sin corona)....
Y como final de fiesta con una buena cerveza Ambar....resultado= tres y media de la tarde y nosotros sin comer!!!!!????
Vale!!! acabamos con un pedazo de heladito de esos que decimos ..."para bajar la comida"
Lástima que el chocolate de mi helado no quisiese bajar mucho....
Y aunque sea mentira y fuesemos el domingo os diré que después del helado nos fuimos al Cervino...
Señores:
.... esto es un bar!!!!
con su puerta buena, su maquina de tabaco buena, sus tapas buenas y su buen camarero si señor... de esos que te dicen que tienes cara de querer un tubo cuando le pides una caña... y lo mejor el bocata de ternasco, que lo hay con foie, con verduritas o con tortilla. Pues ponme tres!!!...de cada.
No cometais el error de pedir dos bocatas y un surtido de pinchos para esperar. Ah!! por cierto aquí se bebe vino.
Ojito con el bocata.

lunes, 7 de febrero de 2011

crónicas mañicas

¿Que es esto?

Oklahoma


Chicago

Texas......?


No amigos no, y es que una ciudad se da a conocer en sus mercados, es por eso que nuestra visita a Zaragoza comienza aquí.

El mercado central de Zaragoza, un mercado que podría estar perfectamente ubicado en el corazón de Estambul o en el mismo el Cairo.
Y es que aquí parece que lo regalan, y a decir por sus precios seguro que no estamos en Pamplona.
En el mercado central de Zaragoza puedes encontrar prácticamente de todo, ya seas chino o rumano, quieras comida kosher o carne matada según el rito halal, este, habibi es tu sitio.
Ternasco de Aragón, cebolletas de Fuentes de Ebro, bisaltos y borrajas of course, longanizas de Teruel, aceites del bajo Aragón, aceitunas marchenas y un sin fin de productos autóctonos y foráneos.


El pescado que se encuentra en este mercado es bastante mmmm dejemoslo ahí.
El rio Ebro no trae toda la pesca que uno podría desear.



Caza, mmm con esta pinta dan ganas de comerse un buen conejo en salmorrejo.
O hacer un buen pollo de corral al chilindrón, que recuerdos me trae el dia de San Lorenzo... pollo al chilindrón y melocotón con vino.
¿Alguien da más?




Lo que está claro es que esta visita no se quedo en el mercado, si fuera así andaríamos mal.
Pero que se puede hacer cuando uno está en una tierra de buen vino, gran cerveza y excelente vermouth.
Dará de si una mañana para hacer un cocktail explosivo en mis propias tripas, arrepentirme es de las palabras que para mi van siempre ligadas a una exploración gastronómica.
Aguantará mi estomago el ataque...... no se pierdan el siguiente episodio de crónicas mañicas













































viernes, 4 de febrero de 2011

Quien tiene una trufa, tiene un amigo


Empezó la temporada de trufa en Navarra, y como no podría ser de otra forma, tuvimos que acercarnos a ver a los perros trabajar. Aunque algún trufero sostenga que si tuviese nariz en los pies no le haría falta perro.
Hoy en día gracias a las micorrizaciones aplicadas a las encinas, almendros y algún que otro quejigo, tener trufas en casa es una opción viable, eso sí la garantía de que los arboles produzcan todo lo que queremos es más una utopía que una realidad.
Aún así los arboles micorrizados de Unzúe han dado sus frutos.
Salimos por la mañana, acompañados de nuestra fiel amiga Blanqui, que tiene unos 8 o 9 años y es una profesional en esto de olisquear la tierra y señalar trufas.
Encontramos cinco trufas, una de ellas cercana a los cien gramos, y después que mejor excusa para celebrarlo que una buena txistorrada.
El precio kg de la trufa fresca andará ya por los 750 euros, para nosotros 250 euros kg precio de amigo.
Para darle fin a este preciado manjar, para mi lo ideal son revueltos, risottos, aceites trufados y todo aquello que suponga manipular lo mínimo el tuber melanosporum.

Yo he trufado unos huevos, los he metido en un bote de tres a cinco días, enteros sin romper, para que, gracias a la porosidad de los mismos, vayan impregnándose del olor de la trufa.
Una vez listos a darle caña a los huevos!!!!!
Contrariamente a lo que solemos ver por ahí, un revuelto exige técnica, y paciencia.
Un revuelto debe hacerse despacio, muy despacio, a fuego medio en una sartén amplia.
La nata, la mantequilla o el aceite diluyen las proteinas del huevo y producen una masa más tierna cuando los huevos se cocinan con cuidado.
Si lo hacemos rápido, los huevos coagularan, perderán cremosidad y adquirirán elasticidad (cosa que no queremos).
Y si encima intentamos dejarlos poco hechos, se separará agua del contenido solido (básicamente sin entrar mucho a explicar proteínas, grasas,etc) y el resultado será un poco lamentable.
Dedicarles tiempo, de ocho a diez minutos, y acabarlos con una gota de nata al final.
Mala foto pero gran resultado, aquí mismo abajo.







miércoles, 2 de febrero de 2011

Hidrogenizate

Muy grandes estos punkarras, un poco de humor a este blog tan soso:

viernes, 28 de enero de 2011

Una tarde en el museo Oteiza




No quiero que este sea un post de esos en los que cuento lo que fue Jorge Oteiza, ni quisiera valorar su calidad artística ...simplemente disfrutad de las fotos.

jueves, 27 de enero de 2011

Exposiciones Bizarras 1 Holocausto Lego






Me quedo sin palabras......

lunes, 24 de enero de 2011

El movimiento se demuestra andando

Bueno, bueno, bueno, una hora de camino para comer en un sitio, es sinónimo de...mmm lejanía? o de poesía.
No podia ser de otra forma, que para comenzar el año sidrero, empezásemos haciendo una visitita al gran Egiluze.
Entre montañas, cercano a el prestigioso Mugaritz se encuentra esta sidreria que ha calado en los corazones de los que ya somos habituales a nuestra cita, conexión Hondarribia- Donostia de todos los Agostos.
Yo, todavía no había comido en la sidrería, pero si en el restaurante, ya que esta solo abre de enero a mayo.
Empezamos con una tortilla de bacalao francamente buena, seguimos con el habitual bacalao frito con pimientos, el mio estaba espectacular, el de Maria algo salado.
Entre plato y plato visita a las kupelas, que cada vez que se abrían ahí estaba yo el primero (alguno me dijo eso de "no te pierdes una")
La sidra de este año en nariz está algo más afrutada que el anterior, en boca está algo carente de cuerpo y de peso de fruta, tiene menos acidez, y notamos gran diferencia de unas kupelas a otras. No pasa nada(hay más sidrerias).
La chuleta estaba bien sin más, no es la espectacular que comes en el restaurante, entiendo que se guardarán las mejores.
Queso membrillo y nueces, decente sin más...
Total 58 euros.
Un aprobado raspadito raspadito.
De todas formas me quedo con el restaurante, no hay quien olvide esas pochas con almejas y esa chuleta que parecía mantequilla, es más, el restaurante estaba lleno y olía ufff!!! gloria bendita, y la sidrería no.